Los Mossos d'Esquadra han detenido al líder de una banda dedicada a robar tarjetas bancarias en el metropolitano Transports Metropolitans de Barcelona #TMB

Los Mossos d'Esquadra han detenido al líder de una banda dedicada a robar tarjetas bancarias en el metro de Barcelona para extraer luego dinero en metálico de cajeros automáticos, método por el que consiguió 7.000 euros en sólo ocho días.
La detención de esta persona, a la que se acusa de momento de cometer cinco hurtos, tuvo lugar el pasado 6 de junio. La policía ha identificado a otro miembro del grupo sobre el que existe una orden de búsqueda y detención.
La banda, que se movía por gran parte de Europa, estaba integrada por tres hombres originarios de Polonia y con antecedentes en muchos países de Europa, como Alemania, Suecia, Francia, Polonia y Dinamarca, por hechos similares.
El líder del grupo era el que conseguía el número PIN de la tarjeta bancaria, mientras que otro se encargaba de robar directamente la tarjeta del bolso de la víctima y el tercero realizaba tareas de vigilancia.

DE ESPALDA A LA VÍCTIMA

El jefe de la banda aprovechaba su altura (mide 1'95 centímetros) para obtener el número secreto de la tarjeta situándose simplemente a la espalda de las víctimas cuando compraban un título de transporte público en las máquinas expendedoras del metro de Barcelona y observando el número que introducían.
Los tres miembros de la banda se hacían pasar por turistas y utilizaban incluso maletas de viaje para pasar desapercibidos por la policía.
Los Mossos han comprobado que el detenido había actuado ya en 2015 en el aeropuerto de Barcelona y obtuvo un total de 35.000 euros dedicándose al hurto de maletas y a estafas bancarias con el mismo "modus operandi".

Un juez condena a la sociedad pública Transports Metropolitans de Barcelona TMB que gestiona este transporte metropoitano de la ciudad de Barcelona  y a su aseguradora por no adoptar medidas de seguridad pasiva necesarias.
Hubo culpa de los dos. Más del viajero que tras bajar del metropolitano de Barcelona  Transports Metropolitans de Barcelona empezó a jugar con un amigo y tras forcejear acabó con la pierna atrapada en el agujero entre el andén y el vagón mientras el tren salía. Pero también de la Administración, en este caso la sociedad pública Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), por no dotar de elementos de seguridad pasivos la estación del metropolitano de Barcelona que hubiesen reducido o evitado el riesgo de accidente. Así lo considera el Juzgado de Primera Instancia número 12 de  la ciudad de  Barcelona que ha estimado en parte la demanda presentada por Carlos Roberto Díaz y condena a Transports Metropolitans de Barcelona TMB y a su aseguradora a indemnizarlo con más de 74.000 euros por perder la pierna izquierda la madrugada del 4 de agosto de 2013 en la estación del metropolitano de Barcelona Linea 5 de Hospital Clínic de Barcelona.
La sentencia, a la que ha tenido acceso este medio, remarca que la Administración Transports Metropolitans de Barcelona y su aseguradora deberán pagar el 25% del coste total "de cuantas prótesis necesite a lo largo de su vida" el demandante, previa justificación de su importe y necesidad, ya que también incluye actuaciones médicas o accesorios como muletas. El juez tiene en cuenta que Carlos Roberto Díaz necesitará "un desembolso seguro para su tratamiento médico" al sufrir una "secuela permanente".
Hace unos tres años, cuando interpuso su demanda contra Transports Metropolitans de Barcelona TMB por perder la pierna, Carlos, de 31 años, explicaba a este medio que al llegar a la estación del metropolitano Hospital Clinic Linea 5 empezó a jugar con un amigo y perdió el equilibrio, con tan mala fortuna que la pierna se le quedó atrapada en el agujero entre el andén y el vagón mientras el metro salía. "Me arrastró unos metros y la pierna quedó destrozada", explicó el demandante quien reconoció que salvó la vida, perdió cinco litros de sangre, porque el accidente se produjo en la estación de la Linea 5 de Hospital Clínic ya que en cinco minutos pero "bajaron médicos directamente desde el hospital ya que un amigo salió a pedir ayuda, ni vino ambulancia". La pierna quedó destrozada y fue "imposible de salvar".
Carlos, representado por la abogada Leire López de Vosseler Abogados,Transports Metropolitans de Barcelona  TMB se opuso al considerar que fue un accidente provocado por una imprudencia. El juez recuerda que la propia actuación del demandante al tener una "actitud de riesgo" junto con un amigo nada más bajar del metro provocó el siniestro, ya que cometió "una acción deliberada e irreflexiva" al no tener en cuenta los peligros del tren en movimiento. Por eso cree que hubo un 75% de culpa de la víctima del accidente ya que "no fue una actuación simplemente despistada" sino que él "incorporó un plus o incremento gratuito de la situación de riesgo".

presentó una demanda ante el juzgado para reclamar una indemnización por la pérdida de la pierna, aunque sin embargo, el juez también destaca que el metropolitano de la estación no tenía elementos de seguridad pasiva en la estación Hospital clinc de la linea 5 como "pedestales móviles" que se esconden en el vagón, como en los autobuses, o mamparas como Transports Metropolitans de Barcelona TMB ha puesto en otras estaciones y que se abren de forma sincronizada cuando llega el tren. "Efectivamente, el primero de los sistemas, pedestales móviles, hubiera reducido el riesgo sufrido por el acto. El segundo de los sistemas, mamparas, lo hubiera evitado" indica la sentencia que considera que "estas medidas son adecuadas al estado actual de la técnica y su ausencia determina el incremento del riesgo". En este sentido, el juez cree que hubo un 25% de culpa de la administración y la condena a pagar este porcentaje del dinero que solicitaba el demandante.


En su declaración un año después del siniestro Carlos explicó que estuvo tres meses de recuperación en el hospital y dejó de trabajar en la rehabilitación vertical de fachadas. Sobre el accidente explicó que "fue por un juego pero en las estaciones podrían poner pantallas como las de los Ferrocarriles para evitar acercarse a la andana" y destacó que había enviado diversas cartas a Transports Metropolitans de Barcelona TMB sin obtener respuesta. Carlos, que hace más de 10 años que vive en España tras venir de Honduras, explicaba que sufría "una situación muy dura" que intentaba superar con el apoyo de sus amigos y su pasión por el deporte, ya que formaba parte de un equipo formado por futbolistas con amputaciones. Ahora un juez le ha dado parte de razón en aquel trágico suceso de una noche de verano.
Fuente : el mundo